Dieciocho personas, en su mayoría alumnos de la Universidad Iberoamericana, formaron parte de la primera Caravana Soy Migrante, la cual visitó albergues de migrantes en cuatro estados del País para llevarles ayuda.
“Fue una iniciativa independiente, nació en la clase de Migración Internacional y, viendo el incremento de la migración en los últimos meses, sobre todo de Centroamericana, y conscientes de que los migrantes van con el sueño de encontrar algo mejor y llegan a México y se encuentran con malas condiciones, maltrato físico y violaciones a sus derechos, pensamos que teníamos que hacer algo para que esas condiciones mejoren”, dijo Natalia Muñoz, alumna de Relaciones Internacionales de la Ibero y líder del proyecto.
Los estudiantes, entre los que iba uno de la UNAM y otro de El Colegio de México, así como un migrante salvadoreño y Javier Urbano, académico de la Ibero, visitaron albergues en Veracruz, Tabasco, Guerreo y Chiapas, en donde repartieron las cerca de cinco toneladas de acopio que reunieron en la UIA y en CU.
“En Tenosique, Tabasco, fuimos a ‘La 72′, llamada así por la mascare de agosto del año pasado, cuando llegamos, el tren estaba a punto de salir, con cerca de 400 migrantes, repartimos lo que pudimos ahí, después fuimos al albergue, dejamos la ropa, la comida, convivimos con los migrantes y checamos instalaciones, porque la idea es regresar con proyectos para poder mejorar las condiciones de los albergues”, platicó Natalia.
“En Arriaga, Chiapas, estuvimos con el padre Scheiman en el albergue, se repartió la comida y también se checaron instalaciones y tuvimos convivencia con los migrantes, y en Ixtepec, Oaxaca, visitamos el albergue ‘Hermanos en el camino’”.
El viaje, que duró una semana, concluyó en el albergue “La Patrona”, en Córdoba, Veracruz, el cual es liderado por un grupo de mujeres que reparten comida a los migrantes cuando el tren va en movimiento.
“Todos van encima del tren, la cantidad es impresionante y la comida nunca es suficiente”, reflexionó la alumna.
Esta caravana, más el primer acercamiento, cuando visitaron el albergue “Las Patronas” como parte de su materia Migración Internacional, dejó un gran aprendizaje y experiencia de vida para los jóvenes.
“Fue un viaje inolvidable, la verdad sí marcó nuestras vidas, y puedo hablar por todos, hubo muchos sentimientos encontrados porque ves las caras de agradecimiento de los migrantes, pero también de dolor, porque los que les espera no es nada fácil”, comentó Natalia.
A partir de esta caravana, en la Ibero conformaron la organización estudiantil “Soy Migrante”, de alumnos de Relaciones Internacionales, quienes aspiran a constituirla como una ONG, así como a involucrar a otros departamentos académicos para llevar a cabo proyectos de mejora en los albergues.
