Aranjuez se queda sin su mar

El Real Sitio de Aranjuez es famoso por su palacio, por sus jardines y fuentes, y por sus fresas y espárragos. Lo que quizá se le escape al visitante es el Mar de Ontígola y el Mar Chica, dos lagunas artificiales de alto valor ecológico que se encuentran dentro de la reserva natural El Regajal-Mar de Ontígola.

El conjunto, que ocupa 653 hectáreas, está considerado como uno de los más importantes ecosistemas del sur de Madrid. En marzo del año pasado, el Ayuntamiento de Aranjuez (Partido Popular) decidió devolver a Patrimonio del Estado ambas lagunas por no poder hacer frente a su mantenimiento. Un año después, siguen esperando la respuesta del Gobierno (PP), que se las cedió al municipio en 1995 para complementar el riego de los parques.

Su origen se remonta a 1552, cuando Felipe II, siendo Príncipe de Asturias, ordenó su construcción con el fin de recoger agua para surtir a las fuentes y jardines del Real Sitio.

Efecto mariposa

Los entomólogos europeos visitan desde el siglo XIX los montes del Regajal, en Aranjuez, atraídos por sus mariposas. En la reserva El Regajal-Mar de Ontígola viven unas 700 especies. “No es donde hay más mariposas, pero si un lugar muy particular por la cantidad de especies botánicas que crecen, lo que hace que existan mariposas raras”, explica José Luis Viejo, catedrático de Zoología de la Universidad Autónoma de Madrid. En la comarca de Aranjuez hay entre 600 y 800 tipos de plantas, “más que en toda Suecia”.

José Luis Viejo es autor, junto al entomólogo Carlos Gómez de Aizpurúa y a José González (concejal de Medio Ambiente de Aranjuez), de cinco libros en los que se han documentado 303 variedades de mariposas de la zona, lo que equivale al 7% de los lepidópteros de la Península Ibérica.

Detrás quedan 10 años de estudios, cortados porque la Comunidad de Madrid dejó de financiar el proyecto.

El catedrático advierte de la necesidad de cuidar este entorno, sometido ya a graves agresiones: las autovías N-IV y R-4, y el Tren de Alta Velocidad discurren por mitad de la finca donde se reproducen las mariposas. Y añade: “Los lepidópteros son insectos que solo comen un tipo de planta y si esta desaparece, mueren”.

“Es imposible para un municipio como el nuestro asumir el coste de su mantenimiento, en un cálculo hechogrosso modo nos íbamos a los 25 millones”, explica José González Granados, concejal de Medio Ambiente. La situación se complicó en 2011, cuando la Dirección General del Agua clasificó la presa del Mar de Ontígola como de categoría A. Eso implicaba asumir una serie de obligaciones, como la realización de un plan de emergencia ante una rotura o mal funcionamiento, que “exceden los medios y capacidad del Ayuntamiento”. El edil recuerda que “no se trata solo de los valores medioambientales, sino históricos y arquitectónicos que reúne el conjunto”.

La presa, que empezó Juan Bautista de Toledo y finalizó Juan de Herrera en 1572, continúa cumpliendo la función de retención de aguas, pero es casi imposible contemplar la imponente obra de ingeniería realizada con piedra de colmenar, oculta entre capas de vegetación. Ni siquiera adivinar que existe, a no ser que se conozca su ubicación. El crecimiento incontrolado de las plantas acaba, además, obstruyendo los aliviaderos que evitan que se desborde, sostiene Miguel Galarza, de Ecologistas en Acción. La última inundación grave ocurrió en 1990.

El Mar de Ontígola, una laguna alimentada por el arroyo del mismo nombre, tiene una longitud de unos 1.500 metros por 500 de anchura máxima, una profundidad de entre cinco y seis metros y una superficie de poco más de 13 hectáreas.

Galarza puntualiza que el arroyo recibe las aguas de la depuradora del pueblo de Ontígola, ya en Castilla-La Mancha. “Es una población que ha crecido mucho, y hay ocasiones en las que la planta de depuración rebosa y esa agua sucia es el que llega aquí”, asegura.

No es el único fallo de mantenimiento. Los lodos están colmatando el vaso de la laguna, y el carrizo, una planta invasiva, come poco a poco terreno a la lámina de agua, cuyo cuidado corresponde a la Confederación Hidrográfica del Tajo. “Con el paso de los años, puede llegar a desaparecer. En un momento u otro habría que intervenir”, explica el concejal de Medio Ambiente.

Pero, al mismo tiempo, advierte que se trata de un entorno muy delicado, y es necesario llevar a cabo estudios muy serios antes de acometer ningún tipo de actuación. En el Regajal-Mar de Ontígola y zonas limítrofes se han detectado 67 especies de aves nidificantes, 15 de reptiles, ocho de anfibios y unas 700 de mariposas.

Figuras de protección no le faltan. La Comunidad de Madrid (PP) calificó esta área como reserva natural en 1994. Es además Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) de Carrizales y Sotos de Aranjuez, y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Vegas, Cuestas y Páramos del sureste de Madrid.

Quizá la solución no esté tan lejana. Fuentes de la Confederación Hidrográfica del Tajo aseguran que se ha redactado un proyecto “que se encuentra a punto de salir a información pública” —no dan fecha exacta— para rehabilitar y acondicionar la presa y los mares de Ontígola y Chico.

La actuación parte de un acuerdo suscrito entre el Ministerio de Medio Ambiente y el Ayuntamiento de Aranjuez hace ya siete años, y contempla la recuperación del cauce del arroyo Ontígola, aguas abajo hasta el río Tajo, cuya desaparición provoca inundaciones periódicas en Aranjuez. También está previsto construir un aliviadero lateral para “adecuar la presa a la normativa actual” y prevenir futuras avenidas incontroladas de agua, aseguran las citadas fuentes.

Joe Farman, el científico que supo ver el agujero en la capa de ozono

Joseph Charles Farman encabezó un pequeño grupo de científicos que confirmó los efectos destructivos de determinados compuestos químicos sobre el ozono atmosférico. Al hacerlo, propició rápidas acciones internacionales para poner coto a actuaciones industriales con efectos potencialmente letales a escala planetaria e impulsó la conciencia global sobre estos problemas.

El manto de ozono es esencial porque filtra gran parte de los rayos ultravioleta que pueden resultar mortíferos. E1 6 de mayo de 1985, Farman, Brian Gardiner y John Shanklin publicaron en Nature un artículo que documentaba cómo la capa de ozono situada sobre el continente antártico se estaba reduciendo con rapidez. Solo dos años después de la publicación del artículo se firmó el protocolo de Montreal, un tratado que prohibía el uso de los clorofluorocarburos (CFC), compuestos químicos que hasta ese momento se utilizaban en numerosas aplicaciones industriales y domésticas, como propelentes de aerosoles o fluidos de refrigeración.

El hallazgo del equipo de Farman, que sufrió un infarto cerebral en febrero y falleció el pasado sábado a los 82 años, fue el primer respaldo empírico de las predicciones que una década antes habían avanzado Frank Sherwood Rowland —fallecido hace un año— Mario Molina y Paul Crutzen, estudios por los que recibieron el Nobel de Química de 1995.Gracias a Rowland y Farman, Gobiernos e instancias internacionales comprendieron la necesidad de tomar medidas urgentes que dieron lugar a una auténtico vuelco industrial y económico. Los protocolos de Montreal (1987) y Copenhague (1992) sobre los CFC son los acuerdos internacionales sobre medio ambiente que mayor impacto práctico han tenido hasta la fecha. Pese a la tenaz oposición por parte del mundo de la empresa, los tratados lograron imponer compuestos alternativos más seguros, o aparentemente más seguros, ya o que algunos de los agentes a los que se recurrió para sustituir a los CFC han demostrado tener un papel importante en el calentamiento global.

En el arranque de los años ochenta, cuando Farman inició su trabajo de campo, parecía que los temores por la capa de ozono eran hipótesis sin fundamento. Incluso la NASA, con sus satélites y potentes instrumentos de medición, había fracasado en la comprobación de los efectos nocivos de los CFC que pronosticaban los estudios de laboratorio. Tras la publicación del artículo de Farman se supo que, si bien los instrumentos de la agencia estadounidense habían registrado la drástica disminución del ozono, los programas utilizados para tratar los datos se habían calibrado para rechazar resultados tan anómalos.

La reacción inicial de Farman al estudiar los primeros datos que había tomado en el continente antártico fue pensar que el aparato con el que trabajaba, un rudimentario espectrómetro, estaba estropeado. Las lecturas indicaban una caída espectacular de los niveles de la capa de ozono situada sobre el Polo Sur. Recurrió a un segundo instrumento, que confirmó los resultados del primero.

Tras un lustro de paciente trabajo sobre el terreno y cuidadosa evaluación de los datos, él y su equipo publicaron un artículo que demostraba un estremecedor descenso del 40% de los niveles de ozono en la columna atmosférica sobre el continente más austral. Irónicamente, fue Margaret Thatcher, adamantina defensora de los intereses empresariales, la que en buena medida posibilitó los trabajos de Farman al salvar de los recortes la institución para la que trabajaba el naturalista, el British Antarctic Survey (BAS). Ese organismo era el encargado de la investigación científica en la zona antártica y, tras la guerra de las Malvinas, se había convertido en una pieza más del ajedrez geoestratégico en el hemisferio austral. Pero también era improbable que a Thatcher, química de formación, se le escaparan las implicaciones de los descubrimientos de Rowland y Farman.

Hijo de un constructor y una maestra, Farman nació en Norwich (oeste de Inglaterra). Gran aficionado a las actividades al aire libre desde la infancia, obtuvo una beca en el Corpus Christi College, de Cambridge, donde estudio Ciencias Naturales. Tras graduarse trabajó durante algún tiempo en la industria aeronáutica y en 1956 fue contratado por lo que entonces se denominaba Falkland Islands Dependency Survey, antecesor del BAS. Durante décadas desarrolló campañas polares en condiciones muy ásperas. Al cumplir los 60 años se retiró del BAS y obtuvo un puesto en el departamento de Química de Cambridge.

Farman obtuvo por su labor científica la Medalla Polar, recibió distinciones de las Naciones Unidas y en el año 2000 fue nombrado caballero del Imperio Británico.

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/05/18/actualidad/1368829656_010276.html

¿Cuál es el continente más peligroso?

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Como escribió León Tolstoi, las familias felices se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera. Además, mientras que hay familias cuya infelicidad solo les afecta a ellas, otras propagan sus problemas. Las vicisitudes de la atribulada familia Tsarnaev, por ejemplo, se desperdigaron por todo Boston. Los dos hijos, Tamerlán y Dzhokhar, decidieron que la mejor forma de canalizar su infelicidad era asesinando a inocentes en el maratón de Boston. Su manera de ser infelices hizo muy infelices a centenares de otras familias.

A los continentes les pasa lo mismo. Hay algunos, como África o América Latina, cuyas tragedias las sufren, principalmente, ellos mismos. Claro, la emigración masiva de africanos a Europa o de latinoamericanos a EE UU es un ejemplo de cómo los problemas de un continente tocan a otro. Pero este contagio es menor que el que tuvo la crisis económica de Estados Unidos, por ejemplo. Millones de personas en todas partes, pero sobre todo en Europa, aún están pagando las consecuencias de este terremoto financiero.

El punto es que hay continentes que son más “sistémicos” que otros, es decir, regiones cuyos problemas afectan a todos los que vivimos en este planeta, sin importar cuán alejados de ellos estemos. La pregunta, entonces, es: ¿cuál de los cinco continentes va a irradiar más infelicidad en el futuro?

Una manera de contestar es pensando en cuáles son las amenazas que viajan más fácilmente, y frente a las que no hay frontera, fortificación o política pública que nos pueda proteger. Ya sabemos que las crisis financieras pertenecen a esta categoría. Si China por ejemplo llegase a sufrir un crash como el de EE UU, no hay rincón del mundo que pueda evitar las consecuencias. Y si el joven tirano de Corea del Norte decide seguir jugando a la guerra nuclear, pues tampoco.

Mi candidato al premio al continente que más amenaza el mundo es Asia. Esto puede sorprender a quienes ven en el milagro económico asiático una fuente de estabilidad y prosperidad globales. O a quienes piensan que en Oriente Próximo están dadas las condiciones para una prolongada y creciente ola de conflictos armados, radicalización religiosa y terrorismo que, como sabemos, no se queda allí. Todo esto es cierto.

Pero me temo que los problemas que nos llegarán de Asia serán aún más complicados, por más que sus gigantescas economías sigan creciendo.

En mi opinión, en estos tiempos, las principales amenazas para la humanidad son: 1) el cambio climático; 2) la proliferación nuclear; 3) el brote de una enfermedad sin cura conocida y que se extienda de un país a otro y de un continente a otro cobrándose millones de víctimas; 4) las crisis económicas globales y, por supuesto, 5) un conflicto armado entre dos o más potencias militares, como China e India, por ejemplo. Claro que hay otras amenazas: el terrorismo, la creciente escasez de agua, los Gobiernos criminalizados, el desempleo estructural o la proliferación de Estados fallidos. Pero ninguna de ellas tendría las enormes consecuencias que tienen las cinco de mi lista.

Y Asia es el continente que tiene más países con el potencial de crear y esparcir estos cinco problemas. El énfasis en el extraordinario y muy bienvenido éxito económico de los tigres asiáticos opaca el hecho de que esa región también alberga las principales amenazas a la estabilidad mundial.

Según el Banco Asiático de Desarrollo, Asia va camino de duplicar su consumo de petróleo, triplicar el de gas natural y aumentar en 81% el uso de carbón altamente contaminante. Esto duplicaría sus emisiones de dióxido de carbono (CO2 ) en 2035. Asia estaría así emitiendo, por sí sola, el total del volumen de CO2 que los expertos calculan es el nivel máximo que debería producir el planeta en su conjunto.

Asia es también el continente donde más proliferan las armas nucleares. No solo tienen la bomba países de alto riesgo, como Corea del Norte y Pakistán, sino que además son Gobiernos que han estado muy dispuestos a venderle su tecnología nuclear al mejor postor.

Varios de los conflictos armados más prolongados del planeta están en Asia. De Afganistán a Sri Lanka y de Cachemira a las interminables insurgencias armadas en Indonesia y Filipinas, las guerras son comunes. Allí están las fronteras más explosivas del mundo: China e India, Pakistán e India y entre las dos Coreas.

La pandemia de gripe aviar se originó en Asia. Si bien no produjo tantas víctimas mortales como se temía, alertó al mundo sobre el potencial de ese continente para propagar rápidamente sus enfermedades a otras partes.

¿Son inevitables estos accidentes y problemas originados en Asia? Claro que no. Pero son mucho más importantes y urgentes que otros que atraen mas frecuentemente la atención del mundo.

Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2013/05/18/actualidad/1368905742_266760.html

La envidia y el síndrome de Solomon

En 1951, el reconocido psicólogo estadounidense Solomon Asch fue a un instituto para realizar una prueba de visión. Al menos eso es lo que les dijo a los 123 jóvenes voluntarios que participaron –sin saberlo– en un experimento sobre la conducta humana en un entorno social. El experimento era muy simple. En una clase de un colegio se juntó a un grupo de siete alumnos, los cuales estaban compinchados con Asch. Mientras, un octavo estudiante entraba en la sala creyendo que el resto de chavales participaban en la misma prueba de visión que él.

Haciéndose pasar por oculista, Asch les mostraba tres líneas verticales de diferentes longitudes, dibujadas junto a una cuarta línea. De izquierda a derecha, la primera y la cuarta medían exactamente lo mismo. Entonces Asch les pedía que dijesen en voz alta cuál de entre las tres líneas verticales era igual a la otra dibujada justo al lado. Y lo organizaba de tal manera que el alumno que hacía de cobaya del experimento siempre respondiera en último lugar, habiendo escuchado la opinión del resto de compañeros.

La conformidad es el proceso por medio del cual los miembros de un grupo social cambian sus pensamientos, decisiones y comportamientos para encajar con la opinión de la mayoría”
(Solomon Asch)

La respuesta era tan obvia y sencilla que apenas había lugar para el error. Sin embargo, los siete estudiantes compinchados con Asch respondían uno a uno la misma respuesta incorrecta. Para disimular un poco, se ponían de acuerdo para que uno o dos dieran otra contestación, también errónea. Este ejercicio se repitió 18 veces por cada uno de los 123 voluntarios que participaron en el experimento. A todos ellos se les hizo comparar las mismas cuatro líneas verticales, puestas en distinto orden.

Cabe señalar que solo un 25% de los participantes mantuvo su criterio todas las veces que les pre­­guntaron; el resto se dejó influir y arrastrar al menos en una ocasión por la visión de los demás. Tanto es así, que los alumnos cobayas respondieron incorrectamente más de un tercio de las veces para no ir en contra de la mayoría. Una vez finalizado el experimento, los 123 alumnos voluntarios reconocieron que “distinguían perfectamente qué línea era la correcta, pero que no lo habían dicho en voz alta por miedo a equivocarse, al ridículo o a ser el elemento discordante del grupo”.

A día de hoy, este estudio sigue fascinando a las nuevas generaciones de investigadores de la conducta humana. La conclusión es unánime: estamos mucho más condicionados de lo que creemos. Para muchos, la presión de la sociedad sigue siendo un obstáculo insalvable. El propio Asch se sorprendió al ver lo mucho que se equivocaba al afirmar que los seres humanos somos libres para decidir nuestro propio camino en la vida.

La luz de Nelson Mandela

ILUSTRACIÓN DE JOSÉ LUIS ÁGREDA

Después de 27 años en la cárcel y ser elegido en 1994 presidente electo de Sudáfrica, Nelson Mandela compartió con el mundo entero uno de sus poemas favoritos, escrito por Marianne Williamson: “Nuestro temor más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro temor más profundo es que somos excesivamente poderosos. Es nuestra luz, y no nuestra oscuridad, la que nos atemoriza. Nos preguntamos: ¿quién soy yo para ser brillante, magnífico, talentoso y fabuloso? En realidad, ¿quién eres para no serlo? Infravalorándote no ayudas al mundo. No hay nada de instructivo en encogerse para que otras personas no se sientan inseguras cerca de ti. Esta grandeza de espíritu no se encuentra solo en algunos de nosotros; está en todos. Y al permitir que brille nuestra propia luz, de forma tácita estamos dando a los demás permiso para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, automáticamente nuestra presencia libera a otros”.

Más allá de este famoso experimento, en la jerga del desarrollo personal se dice que padecemos el síndrome de Solomon cuando tomamos decisiones o adoptamos comportamientos para evitar sobresalir, destacar o brillar en un grupo social determinado. Y también cuando nos boicoteamos para no salir del camino trillado por el que transita la mayoría. De forma inconsciente, muchos tememos llamar la atención en exceso –e incluso triunfar– por miedo a que nuestras virtudes y nuestros logros ofendan a los demás. Esta es la razón por la que en general sentimos un pánico atroz a hablar en público. No en vano, por unos instantes nos convertimos en el centro de atención. Y al exponernos abiertamente, quedamos a merced de lo que la gente pueda pensar de nosotros, dejándonos en una posición de vulnerabilidad.

El síndrome de Solomon pone de manifiesto el lado oscuro de nuestra condición humana. Por una parte, revela nuestra falta de autoestima y de confianza en nosotros mismos, creyendo que nuestro valor como personas depende de lo mucho o lo poco que la gente nos valore. Y por otra, constata una verdad incómoda: que seguimos formando parte de una sociedad en la que se tiende a condenar el talento y el éxito ajenos. Aunque nadie hable de ello, en un plano más profundo está mal visto que nos vayan bien las cosas. Y más ahora, en plena crisis económica, con la precaria situación que padecen millones de ciudadanos.

Detrás de este tipo de conductas se esconde un virus tan escurridizo como letal, que no solo nos enferma, sino que paraliza el progreso de la sociedad: la envidia. La Real Academia Española define esta emoción como “deseo de algo que no se posee”, lo que provoca “tristeza o desdicha al observar el bien ajeno”. La envidia surge cuando nos comparamos con otra persona y concluimos que tiene algo que nosotros anhelamos. Es decir, que nos lleva a poner el foco en nuestras carencias, las cuales se acentúan en la medida en que pensamos en ellas. Así es como se crea el complejo de inferioridad; de pronto sentimos que somos menos porque otros tienen más.

“Ladran, luego cabalgamos”

(dicho popular)

Bajo el embrujo de la envidia somos incapaces de alegrarnos de las alegrías ajenas. De forma casi inevitable, estas actúan como un espejo donde solemos ver reflejadas nuestras propias frustraciones. Sin embargo, reconocer nuestro complejo de inferioridad es tan doloroso, que necesitamos canalizar nuestra insatisfacción juzgando a la persona que ha conseguido eso que envidiamos. Solo hace falta un poco de imaginación para encontrar motivos para criticar a alguien.

El primer paso para superar el complejo de Solomon consiste en comprender la futilidad de perturbarnos por lo que opine la gente de nosotros. Si lo pensamos detenidamente, tememos destacar por miedo a lo que ciertas personas –movidas por la desazón que les genera su complejo de inferioridad– puedan decir de nosotros para compensar sus carencias y sentirse mejor consigo mismas.

¿Y qué hay de la envidia? ¿Cómo se trasciende? Muy simple: dejando de demonizar el éxito ajeno para comenzar a admirar y aprender de las cualidades y las fortalezas que han permitido a otros alcanzar sus sueños. Si bien lo que codiciamos nos destruye, lo que admiramos nos construye. Esencialmente porque aquello que admiramos en los demás empezamos a cultivarlo en nuestro interior. Por ello, la envidia es un maestro que nos revela los dones y talentos innatos que todavía tenemos por desarrollar. En vez de luchar contra lo externo, utilicémosla para construirnos por dentro. Y en el momento en que superemos colectivamente el complejo de Solomon, posibilitaremos que cada uno aporte –de forma individual– lo mejor de sí mismo a la sociedad.

Fuente: http://elpais.com/elpais/2013/05/17/eps/1368793042_628150.html

Enfermos maestros de sus dolencias

Enfrentarse a la vida tras el diagnóstico de una enfermedad crónica puede amilanar a cualquiera. Ahora bien, conocer y controlar, en la medida de lo posible, esa nueva situación mejora la salud y la calidad de vida de esas personas y de quienes están a su alrededor. Con esa idea y al amparo de otros proyectos internacionales nació hace casi cinco años la Escuela de Pacientes de Andalucía, una iniciativa que surgió de la Escuela Andaluza de Salud Pública, con sede en Granada, y que en el último año y medio ha experimentado un éxito espectacular. “Es un proyecto muy útil y muy especial”, afirma Joan Carles March, presidente del comité de gestión de la Red de escuelas de salud para la ciudadanía y uno de los impulsores de la iniciativa andaluza.

Cataluña, País Vasco y Galicia cuentan ya con experiencias similares y hay otras comunidades interesadas. Andalucía, que fue la primera, preside la red nacional para unificar criterios e impulsar proyectos en otras comunidades. “La formación de pacientes es un derecho básico que permite la participación y que fomenta la autonomía y el autocontrol”, afirma March, quien defiende que así ellos “sienten que son los protagonistas, el centro del sistema”.

Desde cómo pintarse las cejas tras la quimioterapia por un cáncer de mama o qué comer para camuflar el sabor metálico que deja el tratamiento son cuestiones que se explican a mujeres con esta enfermedad. “Te sientes frágil y con tanto miedo que necesitas que alguien te dé confianza”, subraya la directora de la escuela, María Ángeles Prieto. Para ella, la clave del éxito es clara: formación a pacientes entre pacientes. “Y ahí, la credibilidad a la hora de convencer y cambiar comportamientos y hábitos es importantísima”. Los pacientes ven que es posible, no solo porque lo diga el médico, sino por la experiencia de otras personas en situación similar.

Diabetes, asma, insuficiencia cardiaca, cuidados paliativos,fibromialgia… hasta diez enfermedades crónicas se abordan en esta particular escuela que da respuesta, por ejemplo, a cómo pasar un día en la playa o hacer deporte tras sufrir una colostomía, que supone vivir por un tiempo o toda la vida con un ano artificial.

Se puede aprender desde cómo pintarse las cejas tras la quimioterapia o qué comer para camuflar el sabor metálico que deja el tratamiento

Aprender entre iguales implica más cercanía, confianza y credibilidad. “Los pacientes y sus familiares son considerados expertos en su enfermedad”, apuntan los responsables.

En Andalucía hay 175 aulas de Escuela de Pacientes en centros sanitarios y asociaciones, y más de 120 unidades clínicas implicadas, repartidas por la comunidad. Hasta 500 pacientes han sido formados como expertos y profesores, y más de 8.000 personas han recibido esa formación como pacientes, aunque la extensión va más allá: la página web y los blogs superan el millón de visitas, por lo que las consultas de información, siempre revisada, es mayor. La formación virtual es uno de los retos de este año. “Sabemos que no todo el mundo tiene competencias para acceder, pero se va ampliando y en los lugares en los que no hay grupos queremos que la persona que lo necesite se sienta acompañada”, abunda Prieto.

Otro de los retos que afronta la escuela es el de mejorar la difusión entre los profesionales sanitarios, “que vean el servicio como un recurso más de tratamiento y cuidado”, argumenta March. Es a través de centros de salud, hospitales, consultas externas, además de asociaciones, el boca a boca, los medios y redes sociales como se conoce. “Pero hay que fomentarlo más”, señala la directora, que cree que lo hace “especial” el hecho de no estar aislado del sistema. Quien acude sabe que es una información veraz.

Como la evidencia científica se combina con las vivencias, los pacientes se refuerzan. A través de cursos se enseña a los formadores que, bajo tutela de profesionales, enseñan a otros pacientes. “Es una estructura en cascada que cada vez va a más”, manifiesta la directora. Este año han iniciado un proyecto para evaluar los resultados, porque hasta el momento, el baremo utilizado para calcular el funcionamiento del servicio se basa en la satisfacción, el agradecimiento y la demanda creciente de los usuarios.

Hasta 500 pacientes han sido formados como expertos y profesores, y más de 8.000 personas han recibido formación

La universidad estadounidense de Stanford, que fue la primera en implantar este servicio, destaca entre sus resultados la mejora de la relación médico-paciente, el aumento de la confianza en el profesional y en sí mismo, el incremento de la autoestima y la incorporación de los hábitos de vida saludables. Además, en tiempos de dificultad económica, proyectos como este hacen “más sostenible” el sistema, defiende Prieto. De hecho, según esos datos, disminuye el número de visitas al médico, el de complicaciones, el de ingresos, el de urgencias, se mejora el cumplimiento terapéutico y se reducen las depresiones e incluso el número de bajas laborales entre esos pacientes formados frente a los que no lo están.

La escuela, que depende de la Consejería de Salud y Bienestar Social, pretende buscar alternativas “y no por la vía de los recortes”, aclara la directora ante el previsible incremento de enfermedades crónicas en los próximos años. “No solo hay que buscar alternativas asistenciales sino la toma de control por parte del paciente y el refuerzo del núcleo familiar y social, ya que es una población en aumento”, añade. “Los profesionales también tienen que aprender a relacionarse con un paciente formado, agrega March, para lo que se está trabajando con asociaciones científicas. La idea es incorporarlo como un recurso más.

El paciente dirige de tal modo esta iniciativa que son varios los talleres y cursos incluidos en la formación que los profesionales sanitarios no idearon. Así por ejemplo, cocina, danza o sexualidad se han ido sumando a partir de experiencias que han surgido en estos encuentros. En las localidades pequeñas los usuarios suelen seguir después en contacto entre ellos, mientras que en núcleos de población más grandes la experiencia continúa generalmente a través de las redes sociales. El compromiso con la formación pretende conseguir que sean los pacientes los que tomen las riendas de su enfermedad.

Un manual para el cuidador

  • Rosa del Mar Morales cuida desde hace cuatro años a su tío José López. “Tras el primer ictus (ha sufrido ocho, más un cáncer de piel y cardiopatía severa), estuvimos mes y medio en el hospital, allí te dan soporte, pero luego vuelves a casa y el enfermo no viene con un manual, te las tienes que ingeniar”. De la noche a la mañana, y sin contar con conocimientos médicos, esta mujer se tuvo que convertir en una especie de “fisioterapeuta, neuróloga, enfermera…”, para atender a su tío. Los cursos de la escuela le sirvieron de guía. “Darle de comer ya es un peligro” y esa formación ayuda para que “no te sientas tan perdido”. Ahora quiere compartir su experiencia y ser también formadora.

Fuente: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/05/17/andalucia/1368807915_296004.html

¿Quién necesita tanto talento?

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De la penuria de la situación económica española no solo hablan las dramáticas cifras del paro —6.202.700 desempleados—. La tasa de temporalidad —y la consiguiente precarización en el empleo— es una de las más altas de Europa. Uno de cada cuatro contratos es temporal, lo que responde a la estructura económica de un país en la que predominan el turismo y la construcción. El primero está lastrado por la estacionalidad. El segundo, por mano de obra poco cualificada. ¿Qué está haciendo España para salir airosa de la crisis y corregir sus debilidades endémicas?

La respuesta se ha podido encontrar esta semana en los espacios dedicados a la ciencia de los medios de comunicación. Las historias deAna María Martínez Gil, química; Diego Martínez Santos, físico, y Nuria Martí Gutiérrez, bióloga, son más que elocuentes. La primera trabaja en el Instituto de Química Médica del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas) y ha tenido que suspender la investigación sobre el Alzheimer en la que estaba. Se ha acabado el dinero, así que no podrá seguir indagando, de momento, sobre el fármaco que analizaba para combatir tan terrible enfermedad.

Diego Martínez lleva varios años trabajando fuera de España. Primero estuvo en CERN (el Laboratorio Europeo de Física de Partículas) y ahora en el Nikhef, el Instituto de Física de Partículas de Holanda. Pretendía volver a España y se inscribió en la convocatoria de las becas Ramón y Cajal, pero ni siquiera ha sido preseleccionado. Se da la circunstancia de que se ha enterado al mismo tiempo de que la Sociedad Europea de Física le daba el premio al mejor físico joven de Europa, pero en el Ministerio de Economía (del que depende la Secretaría de Estado de Investigación) le han rechazado por “falta de liderazgo internacional”. Martínez ha mostrado su perplejidad, pero también su comprensión. Los tajos en este sector han sido tan drásticos que no hay sitio para tanto talento. Las becas Ramón y Cajal —contratos, en realidad, de investigadores para cinco años— se iniciaron en 2001 con convocatorias de 780 plazas anuales. El año pasado ni siquiera hubo convocatoria y para este se han adjudicado solo 175 puestos.

La historia de Nuria Martí no es muy distinta. Trabajaba en el Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia, pero los recortes desembocaron en un ERE en el que resultó afectada. Aquí también el hachazo fue espectacular. El Gobierno valenciano redujo a la mitad en 2011 el presupuesto de este centro, que pasó de 9,8 millones de euros anuales a 4,6. El despido dejó a 113 trabajadores en la calle, muchos de ellos investigadores con evidente talento y forzó el cierre de 14 de los 26 laboratorios existentes. La bióloga pidió trabajo en la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón y se lo dieron. Allí trabaja ahora y allí ha participado justamente en uno de los más espectaculares avances de la biomedicina de los últimos tiempos: la obtención mediante clonación de células madre humanas, un hito histórico de la historia de la ciencia.

La educación y una alta y sostenida inversión en I+D+i (inversión, desarrollo e innovación) son claves para la economía de un país, especialmente si este no dispone de otras fuentes naturales de riqueza. Pero este Gobierno —y con él las grandes empresas públicas y privadas— no parece dispuesto a modificar esta pobre estructura, con una baja intensidad de inversión tanto pública como privada en I+D+i y una alta proporción de ingresos provenientes del turismo y el ladrillo. Los recortes en Educación e investigación son los primeros que acometió, torpedeando las humildes mejoras registradas en los años precedentes.

La única receta del Ejecutivo de Mariano Rajoy para sacar a España del coma económico en el que está sumida es la reforma laboral. Desprecia otras herramientas —como la reforma de la Administración, colonizada por los políticos, o líneas financieras que sí hay para otros sectores, como el del automóvil, en el que España no dispone de patentes y, por tanto, del valor añadido que enriquece a un país—. Y el caso es que, como dice Joan Guinovart, director del Instituto de Biomédica, para incentivar la investigación no hacen falta grandes sumas de dinero. Lo que hace falta, creo yo, es una visión de largo alcance. Pero de eso también carecemos.

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/05/19/actualidad/1368981461_645043.html

El CSIC avisa del tsunami que destruye el tejido investigador

Formada en la Universitat de València, despedida del Centro de de Investigación Príncipe Felipe y miembro del equipo norteamericano que ha clonado células madre humanas, la bióloga Nuria Martí ”es solo la punta del iceberg” en la pérdida de capital humano que vive la ciencia y la sociedad española. Así lo ha visto el rector de la Universitat de València, Esteban Morcillo, en la presentación de Expociencia, y lo ha acentuado con sus palabras el coordinador institucional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la Comunidad Valenciana, José Pío Beltrán.

“Nuria Martí ha puesto acara a la crisis”, ha dicho el rector. Con ser importante, Beltrán no considera ese caso como el principal problema. “El problema”, ha explicado, “son los que en estos momentos están dejando de venir aquí para hacer ciencia y los que están aquí y no tienen ningún futuro”. Como ejemplo, ha puesto los 40 aspirantes que tiene cada una de las 25 plazas de investigador convocadas por el CSIC para 2013, lo que sería la oferta de “excelencia científica”. “¿Qué va a pasar con los otros?”, se ha preguntado. “Les hemos roto su proyecto vital, les hemos engañado, se van a ir a casa”, se ha contestado.

El coordinador del CSIC ha dicho que la falta de financiación pública está generando un “tsunami” sobre el sistema de I+D+i español, del que solo estamos observando “algunos de sus desastrosos efectos”. “Cuando se retiren las aguas, veremos los efectos reales”. Beltrán ha defendido a su secretaria de Estado, Carmen Vela y a su ministro, Luis de Guindos, “aunque no haya dicho una palabra sobre ciencia desde que es ministro” y se ha referido a la “ceguera” del Gobierno respecto a lo que está pasando con la investigación en España. El Gobierno, ha dicho, debe entender “que no se puede destruir un sistema por el que hemos trabajado durante décadas”.

Ha denunciado asimismo que los laboratorios “no saben todavía con qué dinero van a contar este año” para desarrollar sus proyectos, ya que el Gobierno no ha hecho pública la convocatoria de ayudas a I+D+i que debía haberse anunciado en enero. “Todo hace pensar que se va a perder un año completo” de investigación.

El rector de la Universitat de València, Esteban Morcillo, ha recordado que el 90 % de la investigación en España la desarrollan las universidades públicas y el CSIC, cuya labor posicionó a España en el noveno puesto en el ranking internacional de producción científica “hoy en peligro”. La “falta de transferencias” de inversión pública, ha afirmado, está obligando a las universidades y al CSIC a adelantar los fondos para que no se pierdan los proyectos y los contratos a jóvenes investigadores.

Morcillo y Beltrán han comparecido ante la prensa para presentar Expociencia junto al director del Parque Científico de la UV, Juan Antonio Raga. “Ni los recortes han conseguido suspender Expociencia”, ha afirmado éste último, subrayando la importancia del trabajo desinteresado de mucha gente para sacar adelante el proyecto, cuya quinta edición ha calificado como “la de la resistencia”. La quinta edición se celebrará el próximo sábado en el Parc Científic de la Universitat de Valencia, con una jornada de puertas abiertas. Raga ha subrayado el incremento de la oferta, ya que ofrecerá cerca de 60 actividades lúdicas y divulgativas en torno a la ciencia, la tecnología y la innovación, sumadas a la Primera Semana de la Innovación que se celebra estos días y que tiene hoy programadas sendas conferencias de Adela Cortina y Daniel Ramón.

Por otro lado, Esteban Morcillo ha destacado que se mantienen “los puentes de diálogo” con las consejerías de Educación y Hacienda, por lo que ha mostrado su confianza en que el Consell les paguen, sino la deuda histórica, “al menos sí la reciente” para poder realizando su labor diaria. De hecho, ha recordado la reciente reunión de las universidades públicas con el secretario autonómico, en la que “si no se llegó a un calendario expreso sí a un reconocimiento de que parte de la deuda reciente es necesaria”. Por ha confiado que, de continuar trabajando “en esta línea se pueda llegar a finales de junio en mejores expectativas que la pasada semana, en la que los niveles de alarma eran enormes”.

Fuente: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/05/20/valencia/1369062048_702180.html

Ciudades líderes en ciencias

Por: 

 

La prestigiosa revista Nature Scientific Reports acaba de publicar un mapa mundial de las ciudades más importantes en investigación científica, y los países latinoamericanos brillan por su ausencia: muestra el hemisferio norte del planeta lleno de luces, y el sur casi uniformemente oscuro. El mapa es especialmente significativo porque no se trata de una opinión subjetiva de los editores de la revista, sino un estudio basado en más de 450.000 artículos y citaciones científicas provenientes de más de 2.000 ciudades de todo el mundo publicados en revistas de la American Physical Society en los últimos 50 años.

El mapa muestra que, pese a la persistente superioridad tecnológica de EE UU, el porcentaje de estudios de física originado en Estados Unidos ha caído del 86% del total mundial en la década de 1960 a menos del 37% en la actualidad. Boston, Berkeley y Los Ángeles siguen siendo los centros de producción científica más importantes del mundo en la física, pero les siguen Tokio y Orsay (Francia). La lista de las 20 ciudades principales del mundo incluye a Chicago, Roma, Londres y Oxford.

Dentro de EE UU, se ha producido un traslado gradual de la producción de conocimiento desde unas pocas ciudades de las costa Este y Oeste hacia algunas ciudades del Medio Oeste y el Sur. De manera similar, en Europa, ya no hay un predominio absoluto de Inglaterra y los países nórdicos, como en la década de los noventa, sino que se ha producido un gradual ascenso de ciudades en Francia, Italia y España. Pero no hay ninguna ciudad latinoamericana entre las primeras 100 ciudades productoras de conocimiento científico del mundo, según la publicación.

Una tabla que aparece junto al mapa detalla que el 56% de las 100 primeras ciudades productoras de trabajos científicos del mundo se encuentra en Norteamérica, el 33% en Europa, y el 11% en Asia.

Tras leer estas cifras, llamé al doctor Nicola Perra de la Universidad Northeastern, uno de los investigadores responsables del estudio, para comprobar si había leído bien la tabla. “Sí”, me dijo. “No hay ninguna ciudad latinoamericana entre las primeras 100”.

Una explicación posible es que las universidades latinoamericanas son bastante buenas en humanidades, pero no están entre las mejores del mundo en ciencias e ingeniería, según otro ranking de las mejores universidades del mundo por materias, publicado la semana pasada por QS World University Rankings.

En filosofía, hay tres universidades latinoamericanas entre las mejores 50 del mundo (la UNAM de México, en el puesto 32, la Universidad de São Paulo de Brasil, en el 41, y la Universidad de Campiñas de Brasil, en el 44).

Pero no hay una sola universidad latinoamericana entre las mejores 50 del mundo en física, química, ingeniería, astronomía, o ciencias de la computación, que incluyen a varias de China, India, Corea del Sur y Singapur, según el ranking por disciplinas de QS.

Richard Florida, un profesor de la Universidad de Toronto que es un gurú internacional en el tema de las ciudades innovadoras, me dijo que el mapa de Nature Scientific Reports es “verdaderamente perturbador” para el mundo en desarrollo.

Según Florida, el mapa revela que pese a todo lo que se escribe sobre el ascenso del mundo emergente, y pese a la desconcentración de los centros científicos, la brecha entre los países ricos y pobres no está disminuyendo mucho en el campo de las ciencias.

Eso es una mala noticia, dice, porque estamos en una economía global basada en el conocimiento, en la que la ciencia y la ingeniería determinan cada vez más la riqueza de las naciones. “En el pasado, la ciencia era un reflejo de la riqueza de un país. Ahora, la ciencia es lo que produce riqueza”, dice Florida.

Mi opinión: el mapa del Nature Science Reports debería ser colgado en todas las universidades y edificios públicos de varios países latinoamericanos. Serviría para poner en ridículo las disparatadas afirmaciones de algunos presidentes, según los cuales sus países están en la vanguardia de la investigación científica mundial. Es cierto que, afortunadamente, Brasil, México y Chile, entre otros, están poniéndose las pilas y aumentando drásticamente sus intercambios estudiantiles y académicos con universidades del primer mundo, como los asiáticos vienen haciendo desde hace varias décadas. Y también es cierto que muchos científicos latinoamericanos —individualmente— sobresalen en las principales universidades del mundo. Pero el mapa de las ciudades líderes en ciencias debería servir como un poderoso recordatorio del fenomenal desafío que enfrentan nuestros países para formar parte de la vanguardia científica mundial.

Habría que poner este mapa a la vista de todos, como un antídoto contra la complacencia, y como un llamado a invertir más y mejor en la investigación científica que más le convenga a cada país.

Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2013/05/19/actualidad/1368990629_430711.html

CulturArts traza con la Universitat el plan operativo

CultuArts ha iniciado ya la elaboración del plan operativo que regirá su actuación en los próximos dos años. Para ello, el conglomerado que aglutina a los antiguos institutos y fundaciones dependientes de la Consejería de Cultura ha llegado a un acuerdo con la Universitat de València para trazar las líneas básicas de planificación de la gestión en materia cultural. La colaboración se ha establecido fundamentalmente con los departamentos desde los que se trabaja en la Economía de la Cultura y en la Sociología de la Cultura.

La intención es trasladar el borrador del documento, una vez concluido, al Consell Valencià de Cultura (CVC) para que realice aportaciones al mismo, según fuentes de CultuArts. Además, para su elaboración, el director general del holding, Manuel Tomás, se está reuniendo con los representantes de los distintos sectores culturales.

Desde CulturArts se incide en que la planificación es fundamental. La idea es acabar el proceso de redacción y corrección antes del verano para ponerlo en marcha de manera inmediata. El plan operativo se vertebra en tres ejes fundamentales, según las mismas fuentes.

El primero es la dar satisfacción a las necesidades culturales de toda la ciudadanía desde la pluralidad a través de la exhibición, distribución y producción de las distintas manifestaciones. El segundo eje atiende a la concepción de la cultura como una actividad económica, con una importante aportación productiva que puede crecer a través del emprendedurismo. Y el tercero, es la cultura en relación con otras manifestaciones sociales, por ejemplo, la educación.

Fuente: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/05/19/valencia/1368991870_377328.html

Solo el alumnado de la Universidad Católica accede a prácticas públicas

Los únicos estudiantes que hacen prácticas en el Instituto de Medicina Legal de Valencia son los de la Universidad Católica San Vicente Mártir, en virtud del convenio firmado en marzo de 2008 por esta institución privada y la Consejería de Justicia y Administraciones Públicas. Cuando están a punto de titularse los primeros graduados en Medicina de la San Vicente Mártir, el grupo parlamentario Compromís ha pedido la comparecencia del consejero de Gobernación y Justicia, Serafín Castellano, para que explique la ejecución del convenio firmado hace cinco años, recién creada la facultad de la Iglesia.

Para la portavoz de Compromís, Mónica Oltra, este convenio pretende otorgar “un valor añadido” a los estudios de Medicina de la Universidad Católica, al permitir que sus alumnos reciban formación en los institutos de medicina legal de Valencia y Castellón “sin que para ello esta universidad privada tenga que compensar económicamente a la Administración pública” y “mientras aplica severos recortes en la educación pública”. El convenio entre ambas instituciones no recoge, efectivamente ningún tipo de compensación económica. Sí que se refiere, sin embargo, a la “colaboración en el desarrollo e impartición de los títulos oficiales y propios, incluyendo másters propios, oficiales y universitarios de la UCV en el ámbito formativo de la medicina forense”.

Son varios los cargos o funcionarios del Instituto de Medicina Legal de Valencia que figuran en la oferta docente de la Universidad Católica. Por ejemplo, ocho miembros del instituto participaban en el título de Experto Universitario en Ciencias Forenses que se impartió en 2011. Entre ellos, el director del instituto, Matías Vicente; el subdirector, Juan Giner Blasco y el jefe de servicio Enrique de Francisco Enciso. También Cristina de la Presentación, entonces médico forense de la entidad pública y actualmente vicedecana de la facultad de Medicina. Los tres primeros imparten actualmente el máster en Derecho Sanitario, con prácticas en el Instituto de Medicina Legal.

Un profesional del instituto que prefiere que su nombre no aparezca, asegura que existe malestar porque con este convenio “no obtiene ningún beneficio” la entidad como tal y porque la dedicación de algunos miembros a tareas docentes hace que recaiga sobre otros la sobrecarga de trabajo. Como contrapartidas, en el anexo del convenio figura que “los profesionales que ejerzan como tutores de prácticas tendrán la posibilidad de realizar, al menos una vez por curso escolar, una acción formativa remunerada de la UCV” y, también, que “tendrán preferencia para su contratación como profesores de las distintas asignaturas de las licenciaturas impartidas por la UCV”.

A la espera de la comparecencia del consejero Serafín Castellano, la diputada Mónica Oltra subraya que “la Universidad Católica de Valencia ha contado desde sus inicios con el apoyo incondicional del gobierno del PP, que a base de prebendas ha favorecido su expansión”. Recuerda que la Facultad de Medicina se puso en marcha en 2008 contra el criterio de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca), “debido a sus graves carencias en medios materiales y humanos”. Esas carencias, añade, “han sido suplidas por el Gobierno del PP con la cesión de recursos públicos como poner a su disposición los institutos de medicina legal”. La Universitat de València carece de convenio con el Instituto de Medicina Legal, que estuvo ubicado en su Facultad de Medicina hasta el traslado a la Ciudad de la Justicia.

Wikipedia española: un millón de artículos

La Wikipedia en español ha superado el millón de artículos publicados en este idioma. A primera hora del lunes contenía 1.016.755 artículos, 16.311 anexos y 121.107 categorías, lo que la convierte en la sexta por número de artículos entre las distintas versiones por idiomas.

La edición en español se inició el día 20 de mayo de 2001. A lo largo de estos 12 años, la enciclopedia ha ido creciendo de manera continua. El 8 de marzo de 2006 alcanzó los 100.000 artículos, y un año después ya eran 500.000. El 29 de junio de 2012 ya se podía acceder a 900.000 artículos.

La Wikipedia en español recibe cerca de 2 millones de visitas por hora y tiene 16.590 usuarios activos, que la convierten en la segunda versión de la enciclopedia con más usuarios.

Cualquiera que lo desee puede colaborar con Wikipedia y formar parte de los millones de colaboradores con que cuenta la web para mejorar el contenido, desde corregir errores de tecleo y ortográficos, hasta extender artículos y crear nuevas entradas sobre personajes, lugares e hitos históricos desconocidos.

La enciclopedia permite que sus artículos puedan ser modificados por cualquier persona mediante un navegador web. Además, los lectores pueden copiar y modificar el trabajo de otros ya que los contenidos de Wikipedia están bajo la licencia libre Creative Commons. La base de datos también puede ser descargada gratuitamente.

Fuente: http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2013/05/20/actualidad/1369041410_837110.html

Un estudio augura catástrofes naturales causadas por el cambio climático

Aunque es poco probable que se cumplan los augurios más catastrofistas sobre el calentamiento global, según un estudio, la investigación prevé que se doble el aumento de la temperatura que se los expertos consideran como límite seguro. Según los investigadores de la Universidad de Oxford, la temperatura se situará 4 grados por encima de la registrada antes de la Revolución Industrial si se toma en cuenta el crecimiento de los últimos diez años, es decir, dos grados más de los que garantizarían estabilidad climática al planeta, según los expertos.

El equipo internacional de científicos de la Universidad de Oxford asegura que esta situación provoque catástrofes en grandes zonas de la Tierra, causando sequías, tormentas, inundaciones y olas de calor, con efectos drásticos en la producción agrícola y sus consecuencias secundarias, como la migración masiva.

Los escépticos con el cambio climático apuntan a que, como la temperatura media anual más alta de la historia se registró en 1998, el calentamiento global está parado. El estudio, publicado en Nature Geoscience, muestra que sería necesaria una “pausa” más larga para poder sugerir que el planeta no se está calentando a una velocidad elevada.

Alexander Otto, de la Universidad de Oxford y autor de la investigación, ha declarado a The Guardian que hay muchos factores del cambio climático que no se pueden incluir en los modelos que manejan los climatólogos. Según el climatólogo, una gran parte del calentamiento reciente ha sido absorbido por los océanos, pero que no tardará en volver al aire ya que la expansión termal de los océanos es uno de los factores principales que asoman detrás del aumento del nivel del mar.

En 1998 se registró la temperatura media global más elevada desde que existen registros a causa de los efectos de El Niño, un sistema climáticodel sur del Pacífico basado en fuertes tormentas y temperaturas elevadas, combinados con los de La Niña, más suaves. Desde entonces, las temperaturas de la superficie terrestre han mostrado una clara tendencia a aumentar por encima de las medias a largo plazo –los 10 años más cálidos registrados han tenido lugar desde 1998-, pese a que los escépticos aseguran que el hecho de que no se haya vuelto a alcanzar el máximo de ese año, supone un parón en el calentamiento global.

Otto ha asegurado que las muestras más recientes no se pueden tomar como una evidencia de que el cambio climático se ha detenido. “Dado el ruido en el sistema climático y de temperaturas, sería necesario ver un período más largo para poder sacar la conclusión de que el calentamiento global no está sucediendo”, ha dicho. Se trataría de un registro de las temperaturas durante un lapso de 40 años.

Según Otto, el estudio demuestra que los modelos con los que están trabajando los científicos son “bastante acurados”. Está previsto que el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU publique un estudio global sobre la evolución de este tema en septiembre. El primero salió a la luz en 2007 y es la referencia de todos los estudiosos.

Jochem Marotzke, profesor del Instituto de Meteorología Max Planck de Hamburg y coautor de la investigación, ha declarado: “Es muy importante no sobreinterpretar una sola década, dado lo que sabemos y lo que no sabemos sobre la variación natural del clima. Durante la última década, el mundo ha continuado a calentarse, pero el calentamiento está sobre todo en las capas submarinas, más que en la superficie”.

Otros investigadores también han alertado de que no se deriva mucho consuelo de las nuevas estimaciones –las emisiones de gases con efecto invernadero están aumentando a un ritmo superior al previsto para este momento del siglo XXI y seguirá creciendo. En consecuencia, las previsiones de calentamiento también tienen que elevarse.

Fuente: http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/05/20/actualidad/1369053420_793792.html

Respuestas para tiempos convulsos

¿Dónde empieza la vida privada de una persona pública?

José Luis Pardo

Así como el interés privado es el límite jurídico de lo público, el límite jurídico de lo privado es el interés público. De acuerdo con Rafael Sánchez Ferlosio (El deporte y el Estado, EL PAÍS del 31 de mayo de 1997), lo importante es distinguir entre “interés público” (verbigracia, una cuenta bancaria deja de ser secreta si un juez investiga un posible delito) e “interés del público” (verbigracia, el color de la ropa interior de un famoso). Cuando se presenta esto segundo como si fuera lo primero, la presunta “publicación de lo privado” encubre de hecho una privatización de lo público (fenómeno cuyas muchas variantes son frecuentes en nuestros días), es decir, que los calzones de Pepito invaden la esfera pública y sustituyen el debate político por el cotilleo.

¿Deberíamos poner fin al anonimato en Internet?

Evgeny Morozov

Permítanme contestar a la pregunta deshaciéndome primero del online. ¿Deberíamos poner fin al anonimato? Planteada así, la respuesta es sencilla: por supuesto que no. No hay una realidad digital separada —algunos lo llaman “ciberespacio”, otros “online”— y una vez te desprendes de esa idea muchas preguntas relacionadas también se evaporan. En algunos contextos, el anonimato es terrible; en otros, es una bendición: nos permite experimentar y hacer cosas que nunca haríamos si la gente supiera quiénes somos. ¿Entraña riesgos permitir que la gente se escude en el anonimato? Por supuesto. Pero hay riesgos asociados a prácticamente todo en las democracias liberales: el coste de proporcionar libertad a la gente es que de vez en cuando la utilizarán para hacer cosas tontas, estúpidas, peligrosas. Yo estoy cómodo con ese riesgo y no veo razón para hacer las cosas de forma distinta solo porque haya tecnología digital de por medio.

¿Es ética la cultura del todo gratis?

Javier Gomá Lanzón

A lo largo de la historia, la cultura mostró una fabulosa creatividad sin apenas protección de los derechos de autor. Pero era en la mayoría de los casos cultura subvencionada por estamentos aristocráticos y condicionada por los intereses prioritarios de estos. Al establecerse el principio democrático, los creadores, queriendo hacerse autónomos, buscaron financiarse directamente del mercado reclamando unos legítimos derechos a quienes disfrutasen de sus obras. Se aprobaron entonces leyes de propiedad intelectual. Ahora el estado de la técnica está trastocando todo el orden constituido y uno se pregunta: esta cultura del todo gratis que nos invade, ¿es una violación inmoral del derecho de autor que hace peligrar la independencia de este arrojándole a antiguas servidumbres? ¿O la situación de hecho producida por la tecnología evidencia el anacronismo de un derecho configurado conforme el antiguo modelo de la propiedad romana y habría ahora que idear modos nuevos de compensación de los autores (los “nuevos modelos de negocio”)? El juicio ético del problema planteado depende de la respuesta a estas preguntas.

¿La exposición a imágenes de violencia nos hace más violentos?

Jorge Wagensberg

La violencia de la violencia. La violencia natural (heredada) sirve para la defensa de un territorio de alimentación y reproducción, pero está tan ritualizada que raramente acaba mal. La violencia cultural (aprendida) más bien extrae placer del dolor ajeno. Las imágenes violentas que proponen una reflexión no generan más violencia, al contrario, sirven para regularla. Es el caso de La caza (Saura, 1965), La naranja mecánica (Kubrick, 1971) o de tantos crudos documentos. Pero las imágenes violentas también pueden quedarse solo en estímulos que se revuelcan en sí mismos, como cierto cine de pólvora y sangre, el circo romano o algunos videojuegos. Es esta violencia banal y de consumo la que puede generar nueva violencia por simple síndrome de abstinencia.

¿Dónde está el límite entre la libertad y la seguridad?

Daniel Innerarity

El viejo antagonismo entre libertad y seguridad debe ser completado con otro elemento, que suaviza al tiempo que complica esa tensión: ¿cómo permanecer libres frente a las estrategias que nos proporcionan seguridad? La histeria del miedo ha dado lugar a protecciones redundantes que terminan volviéndose contra uno: los individuos buscan microesferas inmunológicas como muros, coches, estigmatizaciones del otro, proteccionismos, segregación… Quien quiera protegerse debe empezar por limitar el alcance y extensión de sus dispositivos de defensa, si no quiere destruirse a sí mismo o, simplemente, hacer algo inútil. En la época del calentamiento climático, las bombas inteligentes, los ataques digitales y las epidemias globales, nuestras sociedades deben ser protegidas con estrategias más complejas y sutiles.

¿Se deben de aplicar cuotas para contrarrestar la discriminación de las mujeres?

Cynthia Ozick

En principio, creo que el mérito tiene que ser el único criterio decisivo para la promoción de mujeres y hombres: igualdad de oportunidades para todos, aunque puede dar lugar a resultados desiguales. Cuando el mérito es la guía, la Naturaleza se ocupa de discriminar entre los que tienen más o menos cualidades.También en principio, me opongo a las cuotas, una forma de discriminación legal que promociona deliberadamente a un grupo, rechazando a otros que pueden ser igualmente cualificados, pero que son inelegibles por el simple hecho de no formar parte del grupo favorecido. Ambas fórmulas implican discriminación. Pero como vivimos en sociedades en las que el mérito se recompensa raramente, los principios deben someterse a veces al pragmatismo. ¿Debería haber discriminación positiva para las mujeres con talento? Sí. ¿Estigmatizan estas cuotas a las mujeres que se benefician de ellas por listas y capaces que sean? Sí. Pero ¿llegarían sin ellas las mujeres a puestos de responsabilidad profesionales o gubernamentales? Dados los prejuicios, las viejas costumbres y prácticas, probablemente no. Entonces ¿tendrían que estar institucionalizadas las cuotas por ley? ¡Esperemos que no! Confiemos en que en el futuro el mundo esté tan acostumbrado a ver mujeres en puestos de responsabilidad que no sea necesaria ninguna clase de coerción legal para implantar ese ideal de igualdad. ¿Puede ocurrir? Sí. Sin discriminación positiva Israel, por ejemplo, ha tenido una primera ministra, y una mujer al frente del Tribunal Supremo. En Estados Unidos, sin recurrir a las cuotas, hay 20 mujeres en el Senado y 78 en la Cámara de Representantes. Más que nunca.

¿El principio de autoridad es innegociable para la educación?

Emilio Lledó

En relación con la educación y la autoridad, de la que algunos políticos han hablado, con poquísima autoridad por cierto, tengo que contar una reciente experiencia. Con motivo de la VII Semana del libro de la Biblioteca Pública Municipal de Salteras, ese precioso pueblo, próximo a Sevilla, donde nacieron mis padres, he tenido un encuentro, con alumnos y profesores, en uno de sus colegios públicos. Como creo que el ser humano es lo que la educación hace de él, y como creo profundamente en la igualdad de la educación, en la educación pública, el recuerdo de ese encuentro me acompaña todos estos días. Un colegio alegre lleno de la luz que me transmitía no solo las claras paredes, adornadas de dibujos, propuestas de alumnos, manifestaciones de sus inquietudes e ilusiones, sino el diálogo con ellos, la entrevista que me hicieron, la libertad que irradiaba la educación que estaban recibiendo. Comprobé, además, el entusiasmo, la calidad de ese grupo de jóvenes maestros y maestras, que saben que la autoridad consiste, sobre todo, en tener verdadero interés por lo que enseñas, amar lo que enseñas y, de paso naturalmente, amar a aquellos a los que enseñas, y en los que haces crecer la libertad, la libertad de pensar, de ser, por encima de los sectarismos y fanatismos con que se manchan los comienzos de la educación y que acaban corroyendo, aniquilando la vida.

¿Sería ético hoy clonar seres humanos si la ciencia fuera capaz de hacerlo?

Antonio Valdecantos

Quien manda aquí es el complejo económico-tecnológico, dentro del cual a la llamada “ética” le incumbe un papel ancilar, consistente en dar cobertura humanista a todo lo exigido por la “demanda de los tiempos”. La función de eso que empalagosamente llamamos “ética” (y sobre cuya consistencia intelectual el público no debería hacerse muchas ilusiones) consiste en persuadir de que hay decisiones cruciales y vertiginosas que tomar, cuando lo cierto es que están tomadas de antemano. En cuanto la clonación humana sea de verdad viable y rentable, no faltarán filósofos que la bendigan y que la presenten como un triunfo de la razón. Es su tarea.

¿Qué derechos deberían garantizarse por ley a los animales?

Chantal Maillard

Nuestro código ético se ha establecido a partir de la moral del “semejante”, algo que no solo justifica todas las formas de racismo, sino que también legitima las torturas y matanzas de los desemejantes. No hay “crimen contra la animalidad”, ni “genocidio” en lo que concierne a los animales no humanos. Debería haberlos. Todo animal, humano o no humano, tiene derecho a la vida, a la libertad y al respeto. Una legislación que fuese realmente ética debería tener esto en cuenta, dado que todos compartimos el mismo ecosistema, ese que nos empeñamos en destruir desde el estrecho marco de nuestras pertenencias.

¿Deben usarse los valores y la democracia occidentales como modelo universal?

Jesús Mosterín

El genoma humano determina las necesidades básicas, muy parecidas en todas partes. Las culturas tradicionales eran soluciones locales distintas de la ecuación universal de nuestras necesidades, pero el pasado es un país lejano, que nosotros ya no habitamos. La intercomunicación actual corroe las tradiciones y las funde en una cultura universal crecientemente compartida. Algunos ideales parcialmente occidentales, como la salud, la felicidad, la verdad y la ciencia, pueden proponerse como modelo general. Otros, no. La democracia liberal actual deja mucho que desear, pero es el sistema político menos malo ensayado hasta ahora. Sus dos valores esenciales son la libertad y (como subrayaba Popper) la oportunidad de cambiar el Gobierno de vez en cuando sin necesidad de guerra o revolución alguna.

¿Debe el Estado proteger la cultura y las costumbres de los inmigrantes o deben estos adaptarse a los del país de acogida?

Manuel Delgado

El racismo ya no emplea la noción de raza. Allí donde decía “razas inferiores” ahora dice “culturas diferentes”, a las que se jerarquiza en función de su grado de adaptabilidad a una inexistente cultura anfitriona. La primera exclusión de que se hace víctima al llamado inmigrante es negarle el derecho a una distinción clara entre público y privado. Es así que prácticas religiosas o simples gustos vestimentarios que para los “no inmigrantes” son una cuestión privada pasan a ser reconocidas como anomalías alarmantes que deben ser corregidas. Eso no quiere decir que no haya entre nosotros quienes no se adaptan a nuestros valores de la libertad y democracia. Cierto, pero estos no son los inmigrantes, sino quienes nos gobiernan.

¿Cómo recuperar la confianza de los ciudadanos en los políticos?

Amelia Valcárcel

La desafección consiste en la falta de confianza de la gente en sus instituciones públicas, especialmente las políticas, parlamentos o ejecutivo. Se manifiesta en primer lugar por la merma en la participación en las consultas electorales. Más tarde aparece como crítica general de la ineficacia del sistema político, cargando las tintas en su costo, sus privilegios y su nula eficiencia. La desafección, que mezcla desprecio e inquina, es un fenómeno solo presente en las democracias. Tiene por resultado la erosión del campo político que, si se alcanza, es ocupado normalmente por populismos o Gobiernos autoritarios. Es una de las peores enfermedades que padece una democracia y, aunque puede presentarse en todas, es mucho más frecuente en las recientes o poco consolidadas. Si se produce, recuperar la confianza es difícil, por no decir imposible.

¿Hay que ayudar a los bancos o dejarque se hundan?

Félix de Azúa

La pregunta es demasiado bondadosa para mi gusto. Yo creo que hay que dejar de ayudar a todo el mundo: los clubes de fútbol, las Iglesias, los sindicatos, las industrias protegidas, el cine, la prensa, las teles autonómicas, el servicio de exteriores de la Generalitat catalana, en fin, todo aquello que financiamos sin haber sido consultados. Otra cosa es que se dejen. Seguramente los bancos, como la Iglesia, el Gobierno catalán, los sindicatos, la prensa, las teles autonómicas o el fútbol son demasiado poderosos como para pedirles que prescindan de nuestros sueldos. Seguirán viviendo (y muy bien) gracias a nuestro empobrecimiento. Pero no veo yo que haya un solo partido político capaz de ponerles freno. Entre otras cosas porque también a los partidos políticos los estamos pagando con nuestro empobrecimiento. ¿No habría que dejar de ayudar a los partidos y dejar que se hundan, a menos que dejen de ayudar a los bancos, etcétera?

¿Es ahora más beneficioso estar dentro de la Unión Europea que fuera?

Gianni Vattimo

Francamente me parece que consiste principalmente en el hecho de que sería demasiado difícil hacerlo y de que produciría más daños de los que se quieren evitar. Es verdad, sin embargo, que la impopularidad de la Unión Europea parece haber alcanzado su máximo, ya no hay casi nadie en nuestros países que no relacione nuestros males económicos con los vínculos que nos impone el tratado europeo. Habría que: a) reducir cuanto antes la rigidez de esos vínculos, por ejemplo, concediendo excepciones al pacto de estabilidad que impone límites a la deuda de todos los países y b) sobretodo, modificar la estructura general de la Unión Europea construyendo, junto con la moneda común, una verdadera política económica común y solidaria.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/15/actualidad/1368628767_045847.html

Dibujos para tapar agujeros

Tapar un hueco, el generado por la escasez de revistas de ilustración y dibujo, y propiciar un lugar de encuentro incluso a nivel internacional entre los profesionales de las artes visuales. Con esos fines nació hace ahora un año la revista Linea Curve, publicación trimestral y bilingüe, “un proyecto arriesgado que por ahora sobrevive”, señala su directora de arte, Vanesa León. Linea Curve toca “distintas disciplinas: animación, videojuegos, cómic, ilustración, diseño gráfico, arte urbano…”. “Nos lanzamos con una edición en papel porque consideramos que estos contenidos que damos lo necesitan”.

La revista, que tira unos 2.000 ejemplares, contacta con autores conocidos que ceden sus obras y con otros que están empezando para darlas a conocer, “como si fuera una exposición de sus trabajos”. Linea Curve se puede adquirir a través de su web, en librerías especializadas y de museos y se distribuye también en Estados Unidos, Inglaterra y Canadá.

Cubierta del último número de ‘Linea Curve’.

En sus 124 páginas se incluyen, además de muestras de la labor de ilustradores y dibujantes, retrospectivas de autores, artículos de opinión y entrevistas a expertos sobre “un sector que está muy tocado en España”, añade León.  

La directora de arte reconoce que aunque han sufrido “momentos muy duros”, empiezan a sacar la cabeza gracias al aumento de los ingresos publicitarios.

Entre sus próximas propuestas está rastrear en Internet para sacar a finales de octubre un especial con los nuevos talentos de la ilustración. Y que cada número que vea la luz en esta aventura “sea un objeto de diseño y coleccionable”.

Fuente: http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/15/actualidad/1368617575_465145.html

La librería de las lecturas prohibidas

Lam Yik Fei para The New York Times

Paul Tang, propietario de la librería People’s Recreation Community de Hong Kong. Fuente:The New York Times

 

Día tras día lectores chinos -sobre todo procedentes de la China continental- suben las estrechas escaleras de la librería People’s Recreation Community en Hong Kong para hacerse con uno o varios de los títulos que prometen contarles toda la verdad sobre sus líderes políticos. Hong Kong escapa a la censura y hasta sus librerías se desplazan todos aquellos que quieren saber qué pasó realmente en el pasado, qué pasa realmente en el presente y qué pasará realmente en el futuro. En un futuro, próximo, se estrenará Salinger, un documental que también promete desvelar toda la verdad sobre el esquivo autor de El guardián entre el centeno. Empezamos. 

CHINA

La librería People’s Recreation Community ofrece a los lectores lecturas prohibidas: las estanterías de la categoría de no-ficción lucen rebosantes de títulos que narran escándalos protagonizados por los dirigentes del Partido Comunista chino. La People’s Recreation Community es una de las librerías de Hong Kong especializada en la venta de libros y revistas prohibidos por el gobierno chino. Un negocio próspero porque en estos momentos muchos ciudadanos chinos reconocen que han perdido la confianza en sus líderes. “Nos han mentido sobre tantas cosas”, se lamenta Huang Tao, un comercial del sureste de China, mientras señalaba volúmenes que relataban la hambruna de finales de los años cincuenta y principios de los sesenta, un episodio que la historia oficial despacha con profusión de eufemismos. Estas librerías ponen de manifiesto tanto la necesidad de saber de una sociedad atenazada por la censura como las dificultades del partido para apagar esa sed de información “especialmente cuando los funcionarios estatales son ávidos lectores de libros prohibidos”. En esas estanterías pueden encontrarse todos los escándalos del pasado. También pesimistas profecías sobre el futuro del país. “Más del 90 por ciento de nuestras ventas las realizan visitantes de la China continental”, asegura Paul Tang, propietario de People’s Recreation Community. “La pregunta más frecuente no es sobre el contenido de los libros sino sobre cómo llevárselos a China”. Sin que sean interceptados en la aduana con la justificación de que son “publicaciones reaccionarias, ilegales”. (vía The New York Times)

ESTADOS UNIDOS

“El mito que la gente creído durante sesenta años dice que JD Salinger es alguien demasiado puro para publicar, demasiado sensible para ser tocado. Sustituiremos ese mito con el retrato de un ser humano extraordinariamente complejo y profundamente contradictorio. Nuestro libro ofrece una re-evaluación y re-interpretación de la vida y obra de Salinger”. Esas son las palabras de Shane Salerno, que prepara el lanzamiento de un libro y un documental sobre el autor de El guardián entre el centeno. (vía The Guardian)

Entre 1939 y 1960 Ernest Hemingway vivió intermitentemente en Cuba, donde escribió algunas de sus obras más perdurables. Todos los escritos que el escritor atesoró durante esa época estaban fuera del alcance de los estadounidenses, pero la John F. Kennedy Library de Boston ha puesto solución al problema con la digitalización de más de 2.000 documentos: cartas manuscritas a su mujer, Mary Hemingway, correspondencia sobre El viejo y el mar o Por quién doblan las campanas, pasaportes… (vía Moby Lives)

ARGENTINA

“La peluquería me parece un lugar tan separado del mundo exterior, tan distante como el cine, por ejemplo. Tan distante que cuando estoy aburrida dentro de ella pienso en el bar que está en la esquina al que voy siempre, y con el pelo lleno de esa brea que ponen para teñir, pienso: ‘Quiero ir ahora mismo a tomar un café, con la bata negra puesta y los pelos untados”. Así empieza el cuento En la peluquería de Hebe Uhart. (vía Ñ)

ESPAÑA

El miércoles:

Llega a las librerías La invención del amor de José Ovejero, obra galardonada con el Premio Alfaguara de Novela 2013 que combina el thrillercon la cercanía del reportaje para reflexionar sobre las imposturas del amor.

Ángeles Mastretta, que publica La emoción de las cosas, conversará conJavier Moro en la Casa de América de Madrid.

 

Fuente: http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2013/05/la-libreria-de-los-libros-prohibidos.html

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